
Nada nuevo
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Las encuestas lo vaticinaron hace tiempo. No hay sorpresas que destacar en el triunfo para un segundo mandato del Presidente Luis Abinader. Ellos trabajaron para eso e incluso cometieron el desliz de menospreciar a una de los suyos, la senadora Faride Raful con el desplante de “quitar” su posición de Senadora y entregar ese puesto para postular a un político tan intermitente como su conducta, Guillermo Moreno, creador a su vez del partido minoritario Alianza País y que solo saca la cabeza cuando la Junta Central Electora tiene que repartir millones del erario a los partidos. Esa jugada de preferir a Guillermo Moreno, como estrategia para ganar al hijo del ex presidente Leonel Fernández, Omar, como senador del Distrito Nacional y despojar a Raful de su curul, no fue inteligente ni elegante por parte del partido de gobierno contra una de su misma parcela.
Con un 94% de los colegios electorales computados hasta el pasado lunes, el presidente Abinader se perfiló como el ganador absoluto y evita de esa manera una segunda vuelta electoral. El segundo lugar lo tiene el ex Presidente Leonel Fernández, candidato de la Fuerza del Pueblo con un 29.34% de los votos y el candidato Abel Martínez del PLD, 10.21%.
Es importante decir y considerar de manera positiva el trabajo de organización tanto dentro como fuera del país por parte de la Junta Central Electoral con su presidente Román Jáquez a la cabeza. Son contados los pequeños incidentes y el proceso se desarrollo de manera efectiva y con presencia de todo aquel que ya tenía decidido ejercer su derecho al voto.
Por su parte, el gobierno de Abinader inicia de esta forma, aunque es oficialmente en Agosto, un segundo mandato por cuatro años. Sus dos primeros años de gestión fueron muy caóticos con una tremenda pandemia sanitaria que nos obligó a todos a encerrarnos, recuperación económica, social y laboral y más tarde, errores garrafales cometidos por un gobierno inexperto y después, guerras en otras latitudes que aún usted no lo crea, inciden en nuestro entorno. La inflación, según ciertos economistas, continua moderada, un factor común en otros países del mundo, y que no ha habido forma de bajar por factores externos. El precio de dólar y el euro en nuestro país fluctúa y se mantienen en su rango. Ciertos puestos de empleos se han podido recuperar a raíz de la pandemia, el turismo, fuente vital de nuestra economía, se recuperó y aumentan los visitantes cada mes. Sí, aún hay mucho trabajo por hacer: la canasta básica familiar está cara, la luz, agua aún adolece de un servicio permanente y ni hablar del sector de la salud y la educación pública, un tránsito cada vez peor y un largo etc….
En ese sentido, es importante que el Presidente Abinader pueda concentrarse en lo anteriormente mencionado. No es posible que un país con pretensiones de “desarrollarse” continúe con un déficit tan grave de energía eléctrica, agua potable, educación pública de calidad, una sanidad pública muy cuestionada y un tránsito infernal. A esto quiero sumar de que ya es hora de que el Código Penal sea reformado para tener una justicia más equiparada a este siglo. Aún duerme el sueño eterno “las 3 causales” para el derechos de niñas y mujeres a decidir, como otros derechos de otros grupo minoritarios. Lo que sí es seguro que suceda en estos próximos meses es la cacareada “reforma fiscal”. Apretémonos el cinturón!
No quiero finalizar este breve artículo para sugerirle al ex presidente Leonel Fernández, ex miembro del Partido de la Liberación Dominicana y fundador de su otra parcela política Fuerza del Pueblo, que no pretenda ser contendiente en otras elecciones. Sus resultados están ahí. Basta ya de burlarse aún más de este país done no resolvió un solo problema básico, uno solo.
No obstante, ¿qué esperamos para reformar, aprobar y activar todo lo necesario y ser una sociedad del siglo XXI?

