
Benita Cordero y su memorable discurso pro derechos
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Benita Cordero es dirigente campesina de Confederación Nacional de Mujeres Campesinas (CONAMUCA), quien en una sesión para «escuchar» a ciudadanas y ciudadanos, a sectores de la sociedad, tuvo la escenificación de un discurso tan bien expuesto que en los predios de la oratoria política lo calificamos como memorable. Ella fue a exigir derechos en las Vistas Públicas que coordinó la Comisión Especial de la Cámara de Diputados que estudia el proyecto de nuevo Código Penal.
Ella, sin los artilugios y los conocimientos de expertos, desarrolló su pieza discursiva con tal contundencia, que sobresalió por encima de participaciones de personalidades y probados expositores, que ya venían con la trayectoria de llevar su mensaje político de manera cotidiana.
Cordero enmarcó su mensaje, y para darle credibilidad, lo presentó desde un storytelling o historia personal, lo cual mueve desde lo vivencial las emociones de la audiencia, incluidas aquellas de los legisladores integrantes de esa comisión, que en el fondo saben que están realizando el proceso de escuchar a la ciudadanía a lo inverso, luego de haber sentenciado sus posiciones en el proyecto de Código Penal, y de que a pesar de las ocho horas de exposiciones diversas, ya hay decisiones que fueron tomadas y nada los haría cambiar.
Utilizando su destreza innata de buena comunicadora, Benita fue precisa y sencilla en la articulación de sus expresiones, sin divagaciones, y manteniendo el enfoque a pesar de la interrupción del legislador con mayor antigüedad de ejercicio en el Congreso, Máximo Castro Silverio. A pesar de esto, continuó sin titubeos, segura en sus pronunciamientos, que vienen de la postura de una activista que ha invertido parte de su vida en los reclamos sociales.
La voz, como elemento esencial, fue articulada por Benita con una naturalidad que también le aportó convencimiento y seguridad en la transmisión del mensaje, que, por demás, fue sensibilizador, centrado en la realidad que enfrentan las mujeres de las comunidades más empobrecidas actualmente, y empeorada si son aprobados los articulados que impactan a niños, niñas, adolescentes y mujeres.
Su lenguaje corporal, totalmente auténtico y propio de su gestualidad, no estrenó nada nuevo en ese sentido; su cuerpo se expresó alineado a su temperamento, acción que se constituye en una herramienta dura para lograr la efectividad en la transmisión del discurso y en el impacto de las emociones, lo que ayudó a hacer exitoso su relato.

