
Obligar a votar en RD, ¿cortina de humo?
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República Dominicana sigue siendo de los países donde el voto es voluntario, junto a Colombia, Chile, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Panamá y Venezuela.
El voto consagrado exclusivamente como un derecho se conserva en Nicaragua, Venezuela y en nuestro país. Así que varios legisladores ya han cruzado a la acera del frente y plantean que también sea un deber.
El pasado 29 de mayo en la Cámara de Diputados el diputado Hamlet Melo sometió un proyecto de ley que tiene por objeto establecer como «obligatorio» el voto de las personas civiles mayores de edad, en las elecciones presidenciales, congresuales y municipales de República Dominicana.
El congresista, representante de la provincia La Altagracia, dijo que con la pieza se lograría reducir la abstención, prevenir el autoritarismo, construir consenso y fortalecer la inclusión social.
En América Latina, la institución del voto obligatorio es un componente del proceso de democratización del sufragio que tuvo lugar durante la primera mitad del siglo XX, terminando con el voto femenino en 1950, y de los analfabetos y menores de 21 años por el 1970. Indudablemente, la obligación de votar se estableció para garantizar la participación electoral, en cuanto a la proporción de inscritos en los padrones electorales.
Por estos predios, vemos tres tipos de libertades a la hora de elegir un candidato y participar en los comicios electorales: países en los que no es obligatorio votar, otros donde el voto es obligatorio pero no conlleva sanciones, y donde el voto es obligatorio y sí hay consecuencias por incumplir.
Es así que el voto simbólico (sin sanción) se practica en Costa Rica, Honduras y México; el moderado en Paraguay y Ecuador, y el estricto en Argentina, Brasil, Bolivia, Perú y Uruguay.
En nuestro terruño, contra la abstención tan alta de los últimos anos, se plantea esta moción para lograr una masiva asistencia a los colegios electorales. El diputado Melo aclara que no tiene que ser un voto válido, ponderando la posibilidad de depositar un voto nulo o en blanco, pero que sí es vital contar con una ciudadanía que cumple con su deber.
Quienes están en contra de la propuesta, aluden, entre otros motivos, a que no está constatada la correlación entre el voto obligatorio y la participación electoral en América Latina, y que generalmente la concurrencia no ha aumentado por el establecimiento del voto obligatorio.
El objetivo fundamental del cumplimiento del deber de votar es, sin duda, formar la voluntad política de una sociedad. En la mayoría de los países latinoamericanos en que existe el voto obligatorio, éste se encuentra establecido por la Constitución. Y, de hecho, ya se habla de modificar la nuestra para poder instaurarlo aquí. Incluso, el diputado Melo, representante de la Fuerza del Pueblo, entiende que el partido de Gobierno con su mayoría congresual impulsará una reforma constitucional que le permita una repostulación al actual presidente de la Republica, y que «sería oportuno el momento para de una vez introducir la obligatoriedad de votar», indicó.
En adición, el senador del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Franklin Romero, presentó un proyecto que unificaría las elecciones e implantaría el voto obligatorio en República Dominicana, para evitar que la actividad política siga siendo «un negocio» de las organizaciones políticas.
Explicó que el proyecto también buscaría que sean los partidos quienes financien su propia campaña electoral, lo cual sí le hace sentido a la mayoría del pueblo dominicano, para poner fin a la descarada imposición de que el Estado les costee hasta cuatro elecciones en un mismo año, sin contar la posibilidad de una segunda vuelta en las presidenciales.
Un país con tanta gente comiendo una vez al día, se da este lujo que solo da poder a un grupito para que actúen según sus intereses, dejando de lado las necesidades y prioridades de los menos favorecidos. Ya eso será tema del próximo artículo…
Para concluir, obligar a votar ha sido un tema que despierta el avispero del patio. ¿Será verdad que es una cortina de humo para provocar la reforma constitucional y rehabilitar a Abinader?

