
Seis avances de la juventud RD tras comicios
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¡Listo el 2024! El acontecimiento del año más importante para gran parte de los dominicanos ya pasó. Los observadores de la Misión de Observación Electoral (MOE) de Iniciativa Democrática de España y las Américas (Grupo IDEA) felicitaron al pueblo dominicano por el “ejercicio ordenado y entusiasta”, en las elecciones del 19 de mayo.
Los jóvenes representaban más del 35.0% del padrón electoral, con un aproximado de 3,027,211 electores hábiles, según datos ofrecidos por la Junta Central Electoral (JCE). Mientras que un estudio publicado este año por el Observatorio Político Dominicano (OPD), reveló que el rango de edad predominante entre ambos géneros es de 18 a 40 años (47.55 % del padrón). En las juventudes me quiero enfocar hoy.
Previo a los comicios, tuvimos los resultados de la primera edición del estudio “El votante joven dominicano y su impacto en la consolidación de la democracia”, de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE), que develó que los jóvenes pedían a gritos (casi) una nueva forma de hacer política enfocada en producir cambios estructurales, enfocándose en dejar atrás el clientelismo, las promesas incumplidas y la contaminación visual y auditiva, por ejemplo.
Se analizó la participación y el involucramiento de la población joven en los procesos electorales. En ese orden, especialmente para la juventud las pasadas elecciones marcaron un progreso en múltiples sentidos, pero quiero destacar los seis que considero más importantes:
Integración a la política. Los cambios no se generan desde la lejanía, la apatía y la crítica. Se logran implicándose, siendo parte de la discusión y aportando. Los observadores internacionales destacaron la creciente presencia y activismo de las generaciones más jóvenes y de relevo.
El discurso elevado. La transformación empieza por ti. Vi que la mayoría de candidatos jóvenes asumió una campaña electoral cargada de una marcada diferencia discursiva, encaminada a elevar el nivel. Menos ofensas, ataques personales y conjeturas, priorizando la agenda temática que preocupa al pueblo. Para muestra unos botones: José Horario Rodríguez (aunque perdiera ahora), Omar Fernández, Liz Mieses, y otros.
Gran representación congresual. Ahí, en la nombrada “Casa de la Democracia” se escucharán voces de jóvenes que van con otra visión de su rol. En el rango de 25 a 34 años, de 170 candidatos encontramos: 14 diputados, y otros cuatro nacionales y en el Parlacen, más un senador.
Los debates. De forma excelente evalúa la mayor parte de la población dominicana el hecho de haberse realizado debates electorales en todos los niveles y en diferentes puntos de la geografía nacional. El estudio de ANJE dio cuenta de que el 71.2% de los encuestados consideraba necesario realizarlos para conocer los planes de los aspirantes y su desenvolvimiento ante sus adversarios. ¡Y qué bueno que precisamente esa organización de jóvenes logró un papel protagónico y se inmiscuyó de manera entusiasta en este proceso!
Contaminación audiovisual. La juventud dominicana señaló en la investigación como aspecto negativo de las campañas electorales la contaminación que provocan, y han sido muchos los candidatos que comenzaron a recoger su publicidad exterior al otro día de las elecciones, empezando por los mismos candidatos jóvenes que iban con sus equipos desmontando vallas. Obviamente las ruidosas y molestosas “discolay” desaparecieron antes, pero en la campana se sintieron. Ahí nos falta un poco de avance.
Vamos forzando respuesta a principales debilidades. Los jóvenes se han ido integrando cada vez más a las luchas; muchos poniendo sobre la mesa temas relevantes y exigiendo soluciones para las principales problemáticas nacionales. Aún hay quien esté solo atento al alcohol que tomara ese día, al par de miles de pesos y al pica pollo, pero aumenta la juventud que gusta de informarse, hacer juicios y abrazar causas en beneficio de las mayorías.

