
¿El regreso del Ancien Régime?
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El RÉGIMEN. – En términos históricos y académicos se conoce al Antiguo Régimen como un sistema político, social y económico que rigió distintos países de Europa, siendo Francia el ejemplo más destacado. En sentido general, se puede afirmar que se caracterizó por la concentración de poder y la inequidad en la distribución de las riquezas. Con la Revolución Francesa como buque insignia, las sociedades abrieron paso a nuevos órdenes institucionales en los territorios antes controlados por las altas jerarquías dominantes. Fue un despertar de la consciencia ciudadana, ante un estado de cosas que llevaba aproximadamente dos siglos (XVI-XVIII). Hubo intentos de oposición y resistencia, pero no marcha atrás.
Guardando las distancias insalvables, y sin ánimo de símiles o extrapolaciones improcedentes, si en los últimos años de vida republicana dominicana se quisiera hablar de Ancien Régime, se tendría que mencionar al Partido de la Liberación Dominicana (PLD), cuyas estructuras gobernaron el país por más de veinte, luego de concluida la transición democrática encabezada por Joaquín Balaguer, José Francisco Peña Gómez y Juan Bosch. Aunque en 2000-2004 estuvieron fuera del poder, viéndolo en retrospectiva hay que decir que su influencia, aun desde la oposición, iba in crescendo…
EL CAMBIO. – En el año 2020, y por razones conocidas, el desgaste interno y externo de las estructuras y administraciones del PLD dio lugar a que la sociedad procurara un nuevo estado de cosas. El alcance del partido morado había permeado la mayoría de las instituciones públicas, poderes del Estado y sectores sociales organizados, y la ciudadanía quiso poner fin a esa concentración política –y en auge económico–, y expresó en las calles la necesidad de un cambio. El colapso sistémico del Ancien Régime fue tal, que incluyó el desprendimiento que dio a luz a la Fuerza del Pueblo (FP). Luis Abinader, el Partido Revolucionario Moderno (PRM) y sus aliados, alcanzaron el poder. Esto dio inicio a un nuevo ciclo histórico en República Dominicana, que incluiría la reorganización de las fuerzas sociales y políticas.
Hasta la fecha, esto se ha ido observando en las alianzas partidarias y de hecho que viene realizando el oficialismo con una amplísima gama de partidos, movimientos, sectores e individuos, y en la alta aprobación gubernamental del presidente Luis Abinader, que supera el 60%. Sin embargo, en la oposición, lejos de haber una recomposición socio-política, lo que se avista es una alianza, o vestigio de alianza, con miras a reagrupar al Antiguo Régimen, lo que, aparte de impedir que algunas de sus expresiones aprovechen las oportunidades de una nueva etapa, enfrenta varios retos…
RESCATE. – El principal reto de la alianza es realmente concretarse. Ha habido muchas altas y bajas en el proceso, y han aflorado dudas. Tanto el presidente Luis Abinader como el ministro administrativo de la Presidencia, José Ignacio Paliza, han expresado que se encuentran preparados para que la FP, el PLD y el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) vayan unidos a las elecciones. Esto coincide con destacados analistas que han señalado que se estaría trabajando en lograr un encuentro entre los expresidentes Leonel Fernández y Danilo Medina; el candidato a la presidencial Abel Martínez y el presidente del PRD, Miguel Vargas Maldonado, para tratar de dar un golpe de efecto de cara a febrero.
Quedan pocos días y no se ha producido. Lo más lógico sería que las alianzas compactas se exhiban, y así demuestren fortaleza y despejen dudas. Sin embargo, y aparte del óbice que supondría la competencia por cuál organización opositora se corona como líder en segundo lugar, se encontraría el riesgo que supone el unirse todos, y ni así lograr el objetivo. En un proceso que por dialéctica reduciría la influencia de algunos liderazgos, una derrota a la distancia fuera dura, pero en conjunto todavía más. Y podría arrastrar a quienes entienden tienen chance de recuperarse y surfear la gran ola azul. Y ahí podría haber un quid. En ese orden -y en otros-, y si nada cambia, se ve difícil el regreso del Ancien Régimen…

