
Patrones proyectados mediáticamente
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Patrones proyectados mediáticamente
Además de promover modelos, normalizar comportamientos, otorgar estatus a personas e instituciones, y legitimar el orden social, los medios de comunicación y las redes sociales se constituyen como mediadores entre los hechos y lo que se expone, induciendo a los seres humanos a construir sus percepciones y crear imágenes sobre la realidad o el mundo que desean imaginar.
Las imágenes que divulgan los medios de comunicación predominan en el tiempo y en las mentes de las personas. Los patrones que proyectan, aunque a menudo parecen pasar desapercibidos, son muy poderosos. Estos se imponen sutilmente, moldeando mentalidades sin que la gente se dé cuenta, como precisó Marta Ortiz en 2001 en su libro «Igualdad de sexos en los medios de comunicación».
Los medios de comunicación, en su rol de expertos y promotores de sucesos sociales, desempeñan una función fundamental en la construcción, interpretación y percepción de la realidad. Ellos ponderan la popularidad de cualquier acontecimiento, formando opinión a partir de los contenidos que definen en su agenda.
El mundo de la política se desarrolla cada vez más en el ámbito mediático. Los expertos subrayan la necesidad de centrar el trabajo político-electoral en los medios de comunicación y las redes sociales. Estos espacios son cruciales para la incidencia y representación de sectores vulnerables, como las mujeres, que al igual que los hombres, necesitan construir su imagen, penetrar en el ámbito público, influir en la opinión y llegar a la mayor cantidad de electores con sus propuestas.
Estas construcciones de la realidad, fabricadas por los medios, no son inocentes; tienen un carácter ideológico, político y social. Las consecuencias de estas construcciones afectan la situación nacional y, a menudo, la vida de hombres y mujeres se estructura alrededor de modelos falsos e imaginarios, como señalaron Martha B. Burkle en 1997 e Isabel Menéndez en 2001.
En la actualidad, estas representaciones continúan moldeando la imagen y la vida del líder político como un profesional, tomador de decisiones, concertador, bien informado y preparado tecnológicamente. Mientras tanto, la figura de la mujer sigue centrada en el ámbito del hogar, como esposa, ama de casa, madre y apoyo del hombre.
Los estereotipos sociales asignan funciones diferenciadas al hombre y a la mujer, lo que dificulta aún más para las mujeres el desarrollo de su trabajo político-electoral. Además del rol que la sociedad les impone y que deben superar para promoverse como representantes y líderes políticas, las mujeres deben esforzarse más que los hombres, demostrar su profesionalismo y gestionar estrategias de comunicación competitiva que proyecten su imagen de líder desde los partidos. Esto es esencial para que los medios de comunicación posicionen su figura como política, de la misma manera que lo hacen con los hombres.
La proyección de la líder política representa una oportunidad para abrir procesos sostenidos y a largo plazo que eliminen las desventajas históricas que impiden la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en la competencia político-electoral. Esto facilita un mayor acceso de las mujeres a cargos de representación popular.
Los medios de comunicación son aliados relevantes para que las mujeres logren el nivel de incidencia necesario para alcanzar las mismas posiciones que los demás actores del sistema político. El inmenso poder de estos constructores sociales permite forjar la percepción y conciencia de las personas y las comunidades durante los períodos electorales, desempeñando el papel de promotores del mensaje político hacia las masas.
Aunque tanto las mujeres políticas como los hombres buscan formas de comunicarse con las comunidades, la cobertura mediática de las mujeres suele realizarse desde una óptica distinta a la de los hombres. Generalmente, se presenta de manera subordinada a la figura masculina o asumiendo roles tradicionales impuestos por la sociedad.
Finalmente, aunque proverbialmente se asignan roles diferentes a mujeres y hombres, es crucial que los medios de comunicación actúen como agentes promotores de la realidad social, evidencien la problemática femenina e identifiquen a ambos sexos como representantes y líderes políticos.

