Por más que cambien los tiempos, no es una información digerible y aceptable que los partidos políticos anuncien con «fuegos artificiales», que ellos envían la lista de precandidatos a una embajada, sea cual fuere, en este caso, la norteamericana, para que sea ella quien asuma la responsabilidad de depurar y devolverles el resultado del escrutinio,…

