
¡Todo listo!
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A diferencia de épocas superadas, el ambiente electoral luce tranquilo. La preocupación por la inseguridad derivada de la desconfianza en los partidos y en el órgano rector de los comicios parece haberse disipado de la agenda pública.
Hoy en día, casi todos los sectores reconocen en la Junta Central Electoral (JCE) un mecanismo que garantiza el ejercicio democrático y un árbitro imparcial capaz de llevar a cabo un proceso electoral sin traumas ni incertidumbre, lo que constituye un gran avance hacia la paz y el fortalecimiento de nuestra democracia, que aún tiene mucho por perfeccionar.
Es alentador saber que la JCE ha completado la entrega de valijas en todo el país, mientras se ultiman los preparativos para el voto penitenciario y se facilita el acceso a las personas con discapacidad visual y otras limitaciones físicas.
Más de 400 personas han trabajado incansablemente para cumplir con el cronograma, demostrando un compromiso inquebrantable con el proceso democrático. Según lo expresado por las autoridades electorales, todo indica que sus equipos logísticos han obrado con eficiencia y dedicación, garantizando que cada detalle esté bajo control.
Es relevante el hecho de que ha existido una colaboración fluida entre diferentes entidades, como la JCE, la Procuraduría General de la República y la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales, lo cual ha sido fundamental para garantizar un proceso electoral transparente y sin contratiempos. La presencia de fiscales electorales en cada colegio electoral garantiza el cumplimiento de la ley y la prevención de cualquier irregularidad
Además, es evidente que la ciudadanía ha demostrado un nivel de madurez política encomiable, superando en ocasiones a los propios partidos políticos. La participación activa en la campaña y el comportamiento cívico en el día de las votaciones reflejan un avance significativo hacia la celebración de elecciones como una auténtica fiesta de la democracia.
Sin embargo, aún queda pendiente la reforma de la Ley de Partidos, un compromiso que la clase política debe asumir para fortalecer el sistema de partidos. Es necesario eliminar prácticas antidemocráticas que dificultan la participación de mujeres, jóvenes y personas menos pudientes en la vida política del país.
Habiendo la Junta Central Electoral cumplido con su tarea, y la ciudadanía aportado su nivel de civilidad, corresponde ahora a los partidos resolver con responsabilidad y sentido de patria cualquier impasse que pueda surgir en los días que faltan para las elecciones del domingo próximo. Ojalá que los partidos tradicionales nos regalen este día 19, la erradicación de las viejas prácticas, esas que solo benefician a quienes las practican, pero nunca al ciudadano.
Ojalá sea desterrada la compra de cédulas, el uso de dinero para impedir el voto contrario; el proselitismo en los centros de votación y la vocación tramposa de algunos políticos que no escatiman recursos para intentar cambiar los resultados de la voluntad popular.
Todo está listo para el domingo 19 de mayo. La ciudadanía está preparada para ese día, para ejercer su derecho en paz, confiada en que sea respetada su voluntad expresada en el voto. ¿Están listos los partidos? Creemos que sí.

